Una pérdida de agua corporal de tan solo el 2% del peso puede reducir de forma medible el rendimiento físico y cognitivo. Aun así, la hidratación suele ser la variable más descuidada de cualquier plan de entrenamiento.

Cuánta agua necesitas al día

Como referencia general, entre 30 y 35 ml por kg de peso corporal al día es un punto de partida razonable para una persona moderadamente activa, ajustando al alza en días de entrenamiento intenso o clima caluroso.

Antes, durante y después de entrenar

Señales de deshidratación a vigilar

Orina de color oscuro, sed intensa, fatiga inusual, mareo y calambres musculares son señales de alerta. En sesiones de más de 60-90 minutos con sudoración abundante, reponer también electrolitos (sodio, potasio) se vuelve relevante, no solo agua.

No hace falta esperar a tener sed para beber: la sed ya es un indicador tardío de que la hidratación empezó a bajar.