Contar calorías es una herramienta, no un estilo de vida permanente para la mayoría de las personas. Usada bien, durante un tiempo limitado, ayuda a entender los propios hábitos; usada mal, puede generar una relación poco saludable con la comida.

Cómo empezar de forma precisa

Errores frecuentes al contar calorías

Olvidar aceites y salsas de cocina, subestimar el tamaño de las raciones, y no registrar los "pequeños" picoteos entre horas son las causas más comunes de que el conteo no cuadre con el peso real.

¿Durante cuánto tiempo conviene hacerlo?

Para la mayoría de las personas, unas semanas o pocos meses de conteo consciente son suficientes para desarrollar una noción bastante precisa de las porciones y calorías, momento en el que se puede pasar a un seguimiento más intuitivo.

Cuándo dejarlo o pedir ayuda

Si contar calorías empieza a generar ansiedad, pensamientos obsesivos sobre la comida o culpa tras comer, es importante dejarlo y hablar con un profesional de la salud: la herramienta nunca debería ser más dañina que el problema que intenta resolver.

Contar calorías es un medio para aprender sobre tu propia alimentación, no un fin en sí mismo ni una obligación de por vida.